Todos desde
pequeños esperábamos con ansias a que esos dientecitos de leche se cayeran, para
esperar al Ratón Pérez que nos trajera nuestro regalo, un par de monedas o un billete,
en esa etapa de la vida era una de las cosas más hermosas.
Todo niño
está ansioso y con miedo cuando su primer diente de leche esta flojo, ya que es
una experiencia nueva y aterra, pero el valor aparece cuando quieres la recompensa
por el dientecito o solo quieres quedarte despierto para poder ver al Ratón Pérez
y quieres preguntarles que hace con aquellos dientes y que hace aparte de ser
el Ratón más especial del planeta.
Ese ratón es
más como la versión latina del hada de los dientes, aunque para mà son más compañeros,
pero trabajan en diferentes paÃses. Pero volviendo al punto principal, puedo
decir, que durante un largo tiempo yo creà en el fielmente, ya que nunca me
defraudo y llega justo a tiempo, pero lo que en ese tiempo me hizo creer más en
él fue que estaba la pelÃcula de él y la veÃa una y otra vez solo, para
averiguar cómo encontrarlo, pero lo que en ese tiempo no sabÃas es que ese
ratón Pérez se comprendÃa de dos personas que estaban todo los dÃas conmigo Mamá
y Papá.